De IPA a Lager: ¿Cuáles son las distinciones entre los estilos cerveceros más conocidos a nivel mundial?

¿Qué se entiende por estilo de cerveza?

En términos generales, un estilo se refiere a una categoría que clasifica las cervezas según sus rasgos comunes, los cuales pueden abarcar aspectos como la tradición, los ingredientes y, en muchas ocasiones, su lugar de origen. La elección de los ingredientes y el método de elaboración son fundamentales, ya que influyen en el sabor final de la cerveza. A lo largo del tiempo, estas particularidades se van estableciendo, otorgando a ciertos tipos de cerveza un nombre específico y un acuerdo general que los reconoce como un estilo definido.

Tipos de cerveza

La IPA

O India Pale Ale, se destaca entre los estilos de cerveza más populares en todo el mundo. Su origen es un tema de debate, aunque se cree que surgió debido a la necesidad de enviar cervezas de tipo pale a las remotas colonias británicas, como la India. Esto se debía a que el clima en estas colonias era demasiado cálido para la producción de cerveza, según se menciona en la revista Taste Atlas.

Se piensa que la creación de la IPA se logró aumentando el contenido alcohólico y añadiendo una mayor cantidad de lúpulo, lo que ayudaba a preservar la cerveza durante largos viajes. Aunque la primera mención del término India Pale Ale data de la década de 1830, se supone que el estilo en sí se estableció mucho antes. Actualmente, la mayoría de las IPAs presentan un fuerte perfil de lúpulo, y mientras que las versiones inglesas suelen tener notas florales y especiadas, las American IPA tienden a ofrecer un sabor algo diferente, que incluye frutas tropicales y toques de pino. La mayoría de los estilos de IPA armonizan bien con platos picantes y sustanciosos, así como con la cocina asiática, carnes a la parrilla y fritas, y una variedad de quesos, añaden en Taste Atlas.

La Porter

Es otro estilo cervecero notable, que tiene sus orígenes en Londres durante el siglo XVIII, según Taste Atlas. Este tipo de cerveza se elabora con cebada malteada oscura y una considerable cantidad de lúpulo. Presenta sabores maltosos y tostados, junto con un amargor de lúpulo moderado. Las versiones contemporáneas de la Porter incluyen variedades como brown, robust y baltic. Se cree que este estilo surgió de la combinación de cervezas viejas, frescas y fuertes en las cervecerías de Londres, un proceso conocido como Three Threads, o de la mejora en la calidad de la cerveza marrón mediante la adición de más lúpulo y un proceso de envejecimiento.

Durante el siglo XIX, la Porter fue una de las primeras cervezas producidas en grandes cantidades y gozó de gran popularidad en las colonias americanas. En Irlanda, se desarrolló una variante denominada porter simple. A pesar de experimentar un descenso en su popularidad a mediados del siglo XX, la Porter ha resurgido gracias a la labor de las cervecerías artesanales, según Taste Atlas. Este estilo es muy versátil y se puede maridar con una variedad de platos, incluyendo carnes ahumadas, guisos, salchichas, quesos azules, postres de chocolate e incluso ostras.

Además, como detalla el sitio de la Copa Mundial de la Cerveza, existen las porters ahumadas, que poseen un aroma y sabor a malta ahumada que puede variar de suave a pronunciado, equilibrándose con otros matices aromáticos. Algunas porters pueden presentar un carácter de malta negra, mientras que otras pueden no tener un fuerte perfil tostado. La presencia del carácter tostado de la cebada puede ir de ausente a bajo, dependiendo del estilo específico de la porter. También se permite un nivel de dulzor de malta que va de medio a alto, con notas de sabor a caramelo o chocolate.

Stout

Dentro de una categoría similar, la Stout se considera la versión más robusta de la Porter. Esta cerveza es aún más oscura y a menudo presenta matices de chocolate o café. Su textura cremosa y su sabor intenso la han convertido en una opción preferida entre los aficionados a la cerveza.

“Las stouts son cervezas de alta fermentación que generalmente son oscuras y poseen sabores tostados característicos. Su origen está íntimamente ligado a la porter británica, un estilo que se desarrolló en Londres en algún momento del siglo XVIII. La stout nació del deseo de crear una porter más potente y con mayor cuerpo, aunque esta diferencia ya no es tan marcada”, explican en Taste Atlas. Además, añaden: “La stout típica exhibe aromas de cebada y malta tostadas que evocan el café, chocolate o cacao. Las stouts secas tradicionales varían en color desde negro hasta marrón oscuro y suelen tener un cuerpo de medio a medio lleno, con una textura suave, cremosa y sedosa. Generalmente, tienen un bajo perfil de lúpulo y un retrogusto largo y seco”.

En esta categoría, según los expertos de la Copa Mundial de la Cerveza, se encuentra una variante interesante llamada Pastry Stout: “Las cervezas de esta categoría se fundamentan en una base de cerveza oscura y fuerte, incorporando ingredientes culinarios para crear perfiles de sabor ricos y dulces que simulan el carácter de postres, pasteles o golosinas. Ejemplos de ingredientes culinarios utilizados en estas cervezas incluyen, entre otros, chocolate, café, coco, vainilla, jarabe de arce, mantequilla de maní y malvavisco, así como frutas, nueces y especias. La adición de azúcares de diversas fuentes puede contribuir a la notable dulzura de estas cervezas”, explican.

Weissbier

Las cervezas de trigo, conocidas como Weissbier, representan otra tradición apreciada. La Weissbier se distingue por su espuma similar a un mousse y su apariencia turbia, resultado de una alta proporción de trigo y una pequeña cantidad de malta de cebada en su elaboración. Se produce con al menos un 50% de trigo malteado, aunque la mayoría de los productores suelen utilizar una proporción mayor, según lo indicado en Taste Atlas. La fermentación con cepas de levadura específicas aporta aromas de clavo, plátano, humo y, a veces, chicle. Estas cervezas, maltosas y ligeramente amargas, conservan su ligereza, textura cremosa y efervescencia, aunque la fermentación en botella es ahora menos común.

Lager

Finalmente, las cervezas de tipo lager merecen una mención especial. “Junto con la cerveza ale, la lager es una de las dos categorías principales de cerveza y, en términos de producción, es el estilo de cerveza más común en el mundo. La principal distinción entre las cervezas lager y las ales depende del tipo de levadura. Las cervezas lager utilizan Saccharomyces pastorianus, generalmente conocidas como levaduras de fermentación baja, que fermentan más lentamente y a temperaturas más frías que las levaduras ale”, detallan en Taste Atlas.

“Las cervezas de estilo lager vienen en una amplia variedad de estilos, que difieren en color, contenido de alcohol y sabores, pero tienden a tener un carácter más limpio y fresco que las cervezas de tipo ale. Algunos de los ejemplos más populares incluyen los estilos pilsner, dunkel, helles y bock. El estilo lager se originó en Europa central, pero se considera que Baviera es su hogar espiritual”, dice la misma publicación.

Bonus Track: Cervezas sin gluten

La celiaquía es una condición caracterizada por la intolerancia crónica al gluten, una proteína que se encuentra en harinas de trigo, avena, cebada y centeno. Para las personas con esta condición, existe una categoría especial de cerveza reconocida en la Copa Mundial de la Cerveza.

“Esta categoría abarca lagers, ales y otras cervezas que se producen a partir de azúcares fermentables, granos y carbohidratos procesados, y debe incluir necesariamente algún tipo de cereal. Todos los ingredientes utilizados deben ser libres de gluten. Siguiendo estas pautas, las cervezas que contienen cebada, trigo, espelta, centeno y otros componentes con gluten no pueden ser consideradas como Sin gluten. Las cervezas sin gluten pueden incluir granos malteados que no contengan gluten”, aclaran.

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